Notas

En mayo no crecieron los ahorros en pesos ni en dólares

Los depósitos en pesos y en dólares se estancaron en mayo pese a compras del BCRA; la base monetaria se contrajo y la remonetización sigue siendo la asignatura pendiente.

Publicado el 6 de junio de 2026, 14:06 hs

En mayo no crecieron los ahorros en pesos ni en dólares

En mayo no crecieron los ahorros ni en pesos ni en dólares: la base monetaria se contrajo 2,8% en el mes y el stock de depósitos en dólares registró una leve baja de US$31 millones, según el informe consignado por La Nación a partir de la planilla monetaria del BCRA. A simple vista, hubo compras de reservas por US$2.601 millones y una inyección nominal de casi $3,7 billones, pero buena parte de esa liquidez fue esterilizada o absorbida por el Tesoro.

¿Qué pasó con la liquidez y por qué no quedó circulando?

Vemos tres movimientos simultáneos que explican el estancamiento del ahorro: compras de reservas, esterilización por operaciones de mercado abierto y absorción de liquidez por el Tesoro. En números: el BCRA compró US$2.601 millones y, aun así, la base monetaria se contrajo 2,8% en mayo, acumulando una caída real del 8,6% en el año, de acuerdo con la planilla monetaria citada por La Nación. Ese circuito significa que la mayor parte de la liquidez fue retenida fuera del consumo y la inversión: parte por instrumentos del Central (repos y Leliqs), parte por títulos que emite el Tesoro. El resultado es una economía con menos pesos en términos reales, y por eso no terminamos viendo más plata en cajas, cuentas o gasto.

¿Por qué los plazos fijos no atraen al ahorrista tradicional?

La respuesta está en la tasa real y en la confianza. Los plazos fijos tradicionales retrocedieron $219.800 millones en mayo, según La Nación, posiblemente porque ofrecen una tasa real negativa: al renovar la colocación el ahorrista pierde poder de compra. En paralelo, los plazos fijos indexados sumaron $171.300 millones, pero a un ritmo mucho menor que en abril, cuando habían subido más de $650.000 millones, siempre según el mismo reporte. Además, el dólar minorista rebotó 1,15% en mayo, lo que genera dudas entre quienes evalúan renovar en pesos. Traducido: el ahorro se mueve hacia instrumentos que protegen por inflación o hacia el dólar, pero las tasas en pesos no alcanzan para retener a muchos ahorristas.

¿Y los dólares? ¿El “Plan Colchón” funcionó?

No terminó de funcionar. Los depósitos en dólares cerraron mayo con una baja de US$31 millones y quedaron en US$38.852 millones, la primera caída desde agosto de 2025, según La Nación. Mientras tanto, los préstamos en dólares al sector privado crecieron cerca de US$4.500 millones en lo que va del año, y los depósitos en esa moneda aumentaron apenas US$2.500 millones: hay un descalce de fondeo. Ese desbalance explica por qué bancos como Galicia, BBVA, ICBC y Nación buscaron captar dólares en el mercado de capitales, y por qué el Banco Provincia emitió US$31,7 millones a un año con tasa 4,25% (reporte de La Nación). En síntesis: hay dólares en la economía, pero no todos vuelven al sistema bancario ni en la cantidad ni en el plazo que las entidades necesitarían.

¿Qué implica esto para pymes, crédito y la política económica?

Para las pymes y comerciantes, la traducción es directa: si la demanda de dinero no aparece, el crédito no se expande. Los préstamos en pesos al sector privado cayeron 0,2% en términos reales (según el análisis citado por La Nación), y la remonetización pendiente limita la oferta crediticia y puede encarecerla. El descalce en dólares presiona a los bancos a financiarse en mercados internacionales, lo que eleva el costo y la vulnerabilidad. Desde nuestra perspectiva, la solución no es mágica: requiere mayor transparencia sobre la emisión y el uso de deuda, incentivos claros para que los dólares atesorados entren al circuito financiero y una señal de ancla macro creíble que permita normalizar tasas reales. Sin eso, la economía seguirá con liquidez aparente pero poca circulación efectiva.

En números y para ponerlo en contexto: base monetaria -2,8% en mayo y -8,6% real en el año; plazos fijos tradicionales -$219.800 millones; depósitos en dólares -US$31 millones a mayo (todos los datos según La Nación y la planilla monetaria del BCRA). ¿Qué significa esto para tu bolsillo? Menos crédito a empresas, tasas que no protegen el ahorro en pesos y más presión sobre la financiación en dólares. Traducido: hace falta transparencia y un ancla creíble para que estos números dejen de sonar a ruido y empiecen a revertirse en la economía real.

← Volver a Notas