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Caen los precios de la hacienda para invernada: del pico de 7.000 a 6.200 pesos por kilo en el norte

Según La Nación, los terneros pasaron de cotizar 7.000 a 6.200-6.300 $/kg en el norte y 6.500-6.700 $/kg en la región pampeana a comienzos de junio.

Publicado el 7 de junio de 2026, 14:05 hs

Caen los precios de la hacienda para invernada: del pico de 7.000 a 6.200 pesos por kilo en el norte

Los precios de la hacienda para invernada retrocedieron: del pico de 7.000 pesos por kilo a 6.200-6.300 $/kg en el norte y a 6.500-6.700 $/kg en la región pampeana a comienzos de junio, según La Nación.

¿Por qué bajaron los precios?

Según consignatarios citados por La Nación, la caída responde a factores estacionales y de oferta-demanda. En el norte se aceleró la venta porque se secaron las pasturas de verano y los productores liquidan para evitar que los animales pierdan peso; los terneros que valían 7.000 $/kg en febrero-marzo cotizaron 6.200-6.300 $/kg en junio. En la pampeana, la caída es menor (6.500-6.700 $/kg) porque un otoño benigno y buenos verdeos permiten retener más hacienda. Además, la demanda de feedlots está contenida: hay lotes terminados retenidos que ahora se cargan y, según La Nación, las cotizaciones del gordo retrocedieron un 5-6% frente a abril-mayo. El consignatario Javier Lafuente dice que las ventas siguen siendo fluidas, pero sin los picos de principios de año.

¿Cómo impacta esto en el bolsillo del productor y del comerciante?

Traducido: una caída de 800 pesos por kilo en un macho de 180 kg (de 7.000 a 6.200 $/kg) implica una diferencia de 144.000 pesos por cabeza (7.000×180 = 1.260.000 vs 6.200×180 = 1.116.000), según las cotizaciones reportadas por La Nación. Para el productor eso puede significar recortar inversión en alimentos o forrajes antes del invierno; para el consignatario y el feedlot, márgenes variables según el costo del gordo y del alimento. La nota también reporta que una buena vaquillona preñada cotiza 2,5 millones de pesos y una vaca usada 1,8-1,9 millones, lo que pone en contexto el valor del rodeo frente a la liquidez necesaria. Si el gordo baja 5-6%, esa presión se traslada a la cadena: el productor percibe menos por la invernada y el industrial (feedlot) decide cuándo recomprar según sus costos.

¿Qué expectativas para los próximos meses?

Los consignatarios estiman que la demanda de compra volverá con fuerza dentro de tres o cuatro meses, cuando los feedlots requieran renovar lotes. Esa ventana coincide con la peor época forrajera del invierno: en el norte se espera mayor presión de venta si no llegan lluvias, mientras que el sur podría seguir reteniendo hacienda si los verdeos se mantienen. La evolución del precio del gordo será clave: si la cotización recupera terreno, los molinos y feedlots volverán a demandar terneros; si sigue baja, la oferta podría seguir ganando espacio. En el frente macro, la sostenibilidad de precios del agro también depende del tipo de cambio real y de incentivos a la demanda local y al comercio exterior; en ese sentido, proyecciones como la del superávit comercial pueden influir en expectativas de demanda externa (ver proyección de Arriazu sobre superávit comercial). La volatilidad estacional es la regla: previsiones de 3-4 meses son razonables pero inciertas.

¿Qué pide la columna y qué pueden exigir productores y compradores?

Vemos tres exigencias claras. Primero, máxima transparencia en la comunicación de cotizaciones: los productores necesitan referencias claras y comparables por región y categoría para decidir ventas. Segundo, herramientas de gestión de riesgo: contratos, plazos de entrega y financiamiento estacional que atenúen la necesidad de liquidar en momentos adversos. Tercero, un ancla macro creíble que reduzca la incertidumbre cambiaria e inflacionaria y proteja márgenes de pymes y productores. Nuestra postura es coherente con notas previas: apoyamos máxima transparencia en cotizaciones y la búsqueda de un ancla macro creíble para proteger a pymes, comerciantes y consumidores. Sin datos claros y sin señales macro estables, las decisiones de campo seguirán siendo reactivas y costosas.

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