Sociedad

La Ciudad financiará la atención en el Hospital de Clínicas: qué implica

La Ciudad firmó un convenio con la UBA para pagar una suma fija mensual por la atención de porteños sin cobertura en el Hospital de Clínicas; faltan detalles sobre montos y criterios.

Publicado el 20 de mayo de 2026, 20:05 hs

La Ciudad financiará la atención en el Hospital de Clínicas: qué implica

La Ciudad acordó financiar con un monto fijo mensual la atención de vecinos con domicilio en la ciudad que se atiendan en el Hospital de Clínicas de la UBA y no tengan obra social ni prepaga, según anunció el gobierno porteño y consignó La Nación (19/5/2026). Lo que se sabe hasta ahora: el convenio ya fue firmado por el jefe de gobierno, el ministro de Salud porteño, el rector de la UBA y el director del Clínicas; el detalle del monto y del mecanismo operativo se definirá en los próximos días.

¿Qué firmaron y qué servicios cubre?

El convenio contempla prestaciones concretas: guardia general, diagnóstico por imágenes, hemoterapia, internaciones no programadas, clínica médica, terapia intensiva y unidad coronaria, según la comunicación oficial y la cobertura de La Nación (19/5/2026). El Hospital de Clínicas informó que en lo que va del año hubo 2.833 internaciones de personas sin cobertura y que aproximadamente la mitad de esos casos serían porteños (dato comunicado por Marcelo Melo, director del Clínicas; fuente: La Nación, 19/5/2026).

Además, Melo explicó que la Ciudad pagará una suma fija mensual y que, si la facturación supera ese tope, las partes deberán sentarse a ajustar el convenio; el hospital usará su sistema digitalizado para presentar la cantidad de pacientes atendidos (La Nación, 19/5/2026).

¿Por qué pasa esto? Lente de infraestructura y presupuesto

Los hospitales escuela de la UBA dependen de tres fuentes principales de ingresos: fondos públicos nacionales, PAMI y cobros a obras sociales, según la propia dirección del Clínicas y la cobertura mediática (La Nación, 19/5/2026). En meses recientes los directores alertaron sobre una situación “crítica” por falta de financiamiento y recurrieron a cartas documento para exigir pagos de deudas, además de buscar reintegros con gobiernos locales (La Nación, 19/5/2026). La medida de la Ciudad aparece, en parte, como respuesta a esa presión y como un intento de reordenar la demanda para priorizar a residentes de CABA.

Desde la lente de infraestructura, esto revela dos problemas estructurales: dependencia de transferencias nacionales inestables y un modelo de financiamiento que obliga a que hospitales busquen recuperos administrativos. Según la Ciudad, alrededor de 1.000.000 de porteños usan el sistema público de salud y 700.000 lo hacen con cobertura pública exclusiva (datos oficiales citados por La Nación); además, el recupero administrado por Facoep fue informado en marzo en $17.000 millones mensuales (según comunicaciones oficiales), y se afirma que ese recupero se quintuplicó en los últimos años (estimación del Ministerio de Salud porteño citada por La Nación). En clave de género: la restricción en el acceso afecta de modo desproporcionado a mujeres y personas que dependen de la atención ambulatoria y maternoinfantil, y por eso cualquier cambio operativo debe garantizar continuidad y accesibilidad.

¿Qué puede hacer el vecino hoy y qué exigirle al gobierno?

Si vas a salir al Clínicas: llevá DNI y documentación que acredite domicilio en la ciudad; consultá antes por teléfono o en la cuenta oficial de la Ciudad y en la comunicación del Hospital de Clínicas para confirmar el procedimiento de facturación. La Ciudad dice que ya opera un sistema de identificación y facturación en la red pública a través de la sociedad estatal Facoep, que en marzo declaró recuperos por $17.000 millones mensuales (comunicación oficial citada por La Nación). Según el comunicado, el 75% de ese recupero se reinvierte en la red y el 25% se destina a mejorar ingresos del personal (fuente: declaraciones oficiales reproducidas en La Nación).

Como vecinos podemos exigir tres cosas concretas: primero, la publicación del monto fijo mensual y la fórmula de ajuste; segundo, el listado de prestaciones cubiertas y el criterio para identificar a “porteños”; tercero, informes mensuales de facturación y reintegros públicos para auditar el impacto. También es clave que la Ciudad no use este convenio para descargar responsabilidades presupuestarias del nivel nacional ni para condicionar el acceso a quienes no figuren como residentes. Lo que votamos y lo que caminamos en la ciudad exige transparencia: publicá los números y los contratos, y explicá cómo se protege la atención de las poblaciones más vulnerables.

Firma: Luciana Bianco

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